
En Costa Rica se suele medir el emprendimiento por la cantidad de personas que inician un negocio, pero rara vez se analiza cuántos logran sostenerlo en el tiempo.
La Encuesta Nacional de Microempresas de los Hogares 2025 (ENAMeH) permite observar un patrón claro: una parte importante de los emprendimientos nace, opera y desaparece en períodos relativamente cortos.
Esto no es un fracaso individual; es una señal estructural del modelo productivo.
1. Alta rotación: el rasgo oculto del emprendimiento
Muchas microempresas del hogar:
El emprendimiento funciona como amortiguador económico, no necesariamente como proyecto de largo plazo.
2. Emprendimientos de supervivencia vs. emprendimientos sostenibles
No todos los negocios nacen con el mismo propósito:
🔹 Emprendimientos de supervivencia
dependen del ingreso diario,
carecen de capital de trabajo,
no reinvierten utilidades,
mezclan finanzas del hogar y del negocio.
Estos emprendimientos tienen alta probabilidad de cierre temprano.
🔹 Emprendimientos con potencial de sostenibilidad
separan finanzas,
utilizan servicios financieros,
planifican costos y precios,
buscan estabilidad antes que crecimiento acelerado.
Son la minoría, pero concentran mayor permanencia.
3. Factores que limitan la supervivencia
La ENAMeH 2025 muestra varios factores críticos que afectan la duración del emprendimiento:
a. ingresos bajos e inestables,
b. informalidad legal y financiera,
c. ausencia de seguro social,
d. falta de capacitación en gestión,
e. acceso limitado a financiamiento.
Cuando estos factores se combinan, la probabilidad de cierre aumenta significativamente.
4. El costo invisible de cerrar un negocio
El cierre de un emprendimiento no es neutro:
a. pérdida de ingreso para el hogar,
b. endeudamiento informal,
c. desgaste emocional,
d. reincorporación forzada a la informalidad o al desempleo.
La rotación constante erosiona la estabilidad económica familiar y perpetúa la vulnerabilidad.
5. Duración del emprendimiento y pobreza laboral
La alta mortalidad empresarial explica por qué:
a. trabajar no siempre saca a las personas de la pobreza,
b. el autoempleo no garantiza movilidad social,
c. el esfuerzo constante no se traduce en estabilidad.
La pobreza laboral no es falta de iniciativa, es falta de continuidad productiva.
6. Implicaciones para PYMES y política pública
Este fenómeno deja aprendizajes clave:
a. medir emprendimiento solo por “cantidad” es insuficiente,
b. se requieren políticas orientadas a supervivencia, no solo a creación,
c. acompañamiento técnico continuo es más importante que incentivos iniciales,
d. formalización gradual aumenta la probabilidad de permanencia.
Apoyar la sostenibilidad es más efectivo que promover aperturas masivas.
En Costa Rica, muchos emprendimientos no nacen para durar; nacen para resistir. Mientras el ecosistema siga empujando a las personas a emprender sin condiciones mínimas de estabilidad, la rotación seguirá siendo alta y la pobreza laboral persistente.
El verdadero reto no es que más personas emprendan, sino que más emprendimientos.