
20 agosto 2026
Costa Rica presenta una transformación importante en su dinámica emprendedora.
El Informe Nacional GEM Costa Rica 2025-2026, comparado con la edición 2024-2025, revela que la actividad emprendedora aumentó considerablemente. Sin embargo, el mismo estudio muestra señales que obligan a interpretar ese crecimiento con cautela. Este dato lo hemos indicado en nuestro Observatorio Pymes y emprendimientos, donde los emprendimientos pasaron de 1133 a 2452 entre julio 2025 y julio 2026 (+1319)
La principal conclusión podría resumirse así: Costa Rica tiene más personas emprendiendo, pero todavía enfrenta dificultades para convertir ese dinamismo en empresas consolidadas, rentables y generadoras de empleo.
La actividad emprendedora prácticamente se triplicó. La Tasa de Actividad Emprendedora Temprana (TEA) pasó de 5,1% en 2024 a 14,0% en 2025.
Esto representa un crecimiento de 8,9 puntos porcentuales y un aumento relativo cercano al 175%.
También hay una mejora importante entre los negocios establecidos —aquellos con más de 3,5 años—, cuya participación pasó de 2,0% a 6,3%. Por tanto, existe una expansión real de la actividad empresarial.
Pero otros indicadores presentan una realidad menos optimista.
Más emprendimiento, pero menos intención de emprender y muchos emprendedores no llegan al umbral de 5 años. Mientras aumenta la cantidad de personas efectivamente involucradas en un negocio, la intención de emprender durante los próximos tres años cae de 44,9% a 22,6%. (50%)
Prácticamente se reduce a la mitad.
Además:
Tenemos entonces una aparente paradoja: hay más actividad empresarial presente, pero menor confianza respecto del futuro.
El entorno tampoco mejoró. El Índice de Contexto Emprendedor Nacional (NECI) pasó de 4,0 a 3,8 puntos.
En 2024, Costa Rica se encontraba en la posición 43 de 56 economías, con solamente dos de las trece condiciones del ecosistema calificadas como suficientes: infraestructura física y normas sociales y culturales. En el año 2026 se posiciona en el puesto 50 de 53 economías evaluadas.
Las principales debilidades estaban en educación emprendedora escolar, financiamiento, políticas gubernamentales, impuestos y burocracia.
Un año después, estos problemas estructurales persisten. Por eso, el fuerte crecimiento de la actividad emprendedora no puede atribuirse automáticamente a una mejora del ecosistema empresarial.
El emprendimiento sigue teniendo un fuerte componente de necesidad
Otro dato permite entender mejor la situación. En 2024, aproximadamente 89% de los emprendedores tempranos indicaba entre sus motivaciones “ganarse la vida debido a la escasez de empleo”. En 2025 la cifra baja ligeramente, pero continúa en un elevado 83%.
Al mismo tiempo, aumenta de 53% a 74% la proporción que también señala como motivación “marcar una diferencia en el mundo”. Esto muestra que el emprendimiento costarricense combina necesidad económica con mayores aspiraciones de impacto.
El problema continúa siendo la consolidación. La discontinuidad empresarial bajó ligeramente de 6,7% a 6,0%, pero la principal causa sigue siendo contundente:
33,8% abandona porque el negocio no era rentable.
Esto obliga a replantear parte de la política emprendedora. Crear negocios es importante, pero no suficiente.
Los programas de apoyo necesitan fortalecer capacidades en costos, precios, rentabilidad, flujo de caja, ventas, formalización, financiamiento, tecnología y acceso a mercados.
Las mujeres toman protagonismo. Hay además un cambio relevante. En 2024, la TEA era prácticamente igual entre hombres y mujeres:
Hombres: 5,2%
Mujeres: 5,0%
En 2025:
Mujeres: 14,9%
Hombres: 13,0%
Las mujeres pasan a tener una participación superior en emprendimientos tempranos. Sin embargo, la consolidación mantiene una brecha: entre los negocios establecidos, los hombres alcanzan 8,2%, frente a 4,4% de las mujeres.
El reto, por tanto, ya no consiste únicamente en impulsar emprendimientos femeninos, sino en facilitar su permanencia y escalamiento.
Tecnología sí, pero necesitamos mayor sofisticación
También existen buenas noticias. La proporción de emprendedores tempranos que considera que la inteligencia artificial será importante para su estrategia de negocio durante los próximos tres años aumenta de 42% a 61%.
Sin embargo, siguen predominando actividades orientadas al consumidor, negocios de pequeña escala, limitada generación de empleo, baja internacionalización y reducidos niveles de innovación.
La conclusión
Costa Rica está emprendiendo más, ese es un dato positivo.
Pero el verdadero indicador de éxito no debería ser únicamente cuántos negocios nacen, sino cuántos logran: sobrevivir, formalizarse, ser rentables, contratar personas, innovar y crecer.
El GEM 2025-2026 muestra que el país consiguió incrementar significativamente su actividad emprendedora.
Ahora viene la parte más difícil: transformar emprendimientos en empresas sostenibles.
Fuente GEM 2024-2025 /2025-2026. Observatorio Pymes y Emprendimientos
Elaboración propia