
La Encuesta Nacional de Microempresas de los Hogares 2025, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, revela que el emprendimiento en Costa Rica no responde a una sola lógica, sino a una combinación de necesidad económica, oportunidad percibida y herencia/tradición familiar.
Distribución de las motivaciones (datos clave)
1.Emprendimiento por necesidad – 44,1%
Es la principal motivación agregada. Incluye personas que:
Este grupo refleja directamente la debilidad del mercado laboral formal y explica la fuerte relación entre informalidad y pobreza laboral.
2.Emprendimiento por oportunidad – 42,7%
Muy cercano al emprendimiento por necesidad. Incluye:
Existe un núcleo emprendedor con visión, pero que muchas veces inicia sin condiciones reales para formalizarse o escalar.
3.Emprendimiento por tradición o herencia – 13,2%
Personas que continúan:
Este grupo es clave en sectores como comercio tradicional, agropecuario y servicios locales, donde la informalidad se normaliza generacionalmente.
Casi 1 de cada 2 emprendimientos nace por necesidad, no por vocación empresarial. El emprendimiento funciona como mecanismo de supervivencia económica, no necesariamente como proyecto de crecimiento.
La cercanía entre “necesidad” y “oportunidad” muestra un ecosistema híbrido:
Las políticas que tratan a todos los emprendedores como iguales ignoran esta realidad.
Diferenciar emprendimiento por necesidad vs. oportunidad es clave para:
En Costa Rica, emprender no siempre es una decisión estratégica; para casi la mitad de las personas, es una respuesta directa a la falta de empleo formal.